El gato Ragdoll se ha destacado por su suavidad y su relajación: cuando lo coges en brazos, su tono muscular baja hasta extremos mínimos, dando lugar a un gato, muñeca de trapo, nombre que surge de esta característica de su personalidad.

El gato Ragdoll es de carácter dócil y bonachón, por lo que es un animal doméstico con el que es muy fácil convivir. Al Ragdoll no le gusta el ruido, es muy sociable y se lleva muy bien con otros gatos, incluso, con los perros, este gato no soporta estar sólo. Su carácter cariñoso hace que necesite siempre compañía.

Origen del gato Ragdoll

Es oriundo de Estados Unidos, se trata de un cruce de un tipo de angora turco y un tipo Birmano. Los primeros ejemplares se ven en los años 60, y en 1991 se lo reconoce oficialmente como raza.

El gato Ragdoll alcanza su desarrollo total alrededor de los tres o cuatro años de vida. Tiene un tamaño muy grande y corpulento. El gato Ragdoll pesa entre 4,5 y 9 kilos, tiene el pelo semilargo y los ojos color azul intenso.

Entre los cuidados esenciales para este tipo de gato está el cepillado continuo, especialmente en época de muda, ya que su pelaje requiere tantos mimos y atenciones para estar en optimas condiciones.