Muchas personas son amantes de tener aves en su casa como pericos, loros, canarios, etc. Los pichones de nuestras aves deben ser vigilados desde el momento de su nacimiento ya que se pueden presentar inconvenientes con sus padres los cuales los pueden rechazar y no brindarles el alimento que ellos necesitan. En otros casos pueden caer de su nido, o los podemos encontrar abandonados. En estos casos necesitamos saber cómo actuar.

Lo primero que se debe hacer es brindarle un buen abrigo con un paño caloroso o colocarle una lámpara en el lugar donde lo ubiquemos.

La alimentación debe hacerse cada treinta minutos, durante las primeras cuatro a seis semanas. Los alimentos para gatos y para perros sirven perfectamente para las aves bebé, se debe hacer una papilla con ella remojándola con agua.

Para darles la alimentación se les puede abrir el pico y ponerle la papilla directamente, también se puede poner en una rama y se le deja caer muy suavemente en el pico abierto, teniendo cuidado de que no se ahogue el pichón.

Se le debe seguir alimentando mientras tenga el pico abierto, porque ello es señal que sigue pidiendo comida. No se recomienda darle leche u otro líquido porque se puede ahogar, también hay que evitar darle leche sola porque le puede dar diarrea. Los líquidos se pueden obtener de la papilla.

Si el pichón se viene criando bien a las seis semanas ya está listo para comer solo, es cuando hay que dejarle comida a su alcance.

El pichón debe estar siempre en un lugar limpio, seco, confortable, con una temperatura adecuada, que no pase frío pero que tampoco tenga demasiado calor, porque se puede deshidratar.

Hay que cuidarlo mucho de los depredadores y de los niños, porque al ser tan pequeño se puede lastimar incluso llegar a morir.