La salud del Dalmata, consideraciones
Algunos problemas de salud que afectan al Dálmata se comentan aquí de forma breve, no para disuadir al propietario potencial ni para alarmar a ningún nuevo propietario, sino más bien para ofrecerles una información útil.
Todos los propietarios de Dálmata y cualquiera que esté pensando en hacerse propietario de uno, deberían estar al corriente de esta información para mantener a sus Dálmata libres de problemas.
La sordera es un problema que suele ir asociado con el Dálmata. Aunque no se trata de una enfermedad, ya que el perro no siente dolor ni peligra su esperanza de vida (con respecto a si ese perro estuviera perfectamente sano), se trata, de todas formas, de un problema. Un Dálmata nace con la capacidad o no de oír. No es algo que le pueda venir cuando se vaya haciendo mayor. La mejor prevención es comprar el cachorro de manos de un criador reputado que pueda ofrecerle pruebas documentales de que el cachorro y sus padres han sido sometidos a la prueba de la Respuesta Auditiva Provocada por el Tallo Cerebral (RAPTC) y que han obtenido un resultado de audición normal.
Las infecciones del tracto urinario y los cálculos suponen otro problema en los Dálmata, pero no todos los perros están afectados. Con la prevención adecuada, incluso los perros con tendencia a tener cálculos pueden vivir toda su vida sin ellos.
Los Dálmata tienen una piel sensible y tienden a padecer alergias y otras irritaciones, que se manifiestan en forma de problemas cutáneos. La mayoría de ellos tienen tratamiento. El peor efecto colateral es que, generalmente, el pelaje no tiene un aspecto sano.
Otros problemas frecuentes en muchas razas caninas afectan también a los Dálmata. Estos problemas incluyen la displasia de codo, la displasia de cadera, la hinchazón o torsión gástrica, la atrofia progresiva de retina (APR), la enfermedad de von Willebrand, la deficiencia de inmunoglobulina A (IgA) y los ataques epilépticos.
Los Dálmata cuidados correctamente tendrán tendencia a vivir una vida larga y sana sin ninguno de estos problemas. La mejor forma de mantener a su Dálmata sano es encontrar a un buen veterinario, preferiblemente uno que tenga experiencia con los Dálmata, y trabajar junto con él para practicar la medicina preventiva.



26 diciembre 2009 










Tu bichòn puede tener comienzos de artritis, esta se manifiesta por desgano para caminar, subir las escaleras, saltar / brincar o jugar, cojea cada vez más seguido, se cansa rápido durante las caminatas, tiene dificultades para levantarse de una posición de descanso, aúlla o ladra por dolor cuando se toca y presenta un cambio de personalidad, resistiéndose al contacto. Analiza estos síntomas y te recomendamos llevarlo al especialista para que lo evalué.
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