Las Mascotas y los Ancianos
La presencia en nuestro hogar de una mascota convierte el espacio en un lugar alegre y acogedor. Además, estas virtudes se ven acrecentadas cuando la soledad llega a nuestra vida en la senectud.
En estos momentos es cuando el hecho de contar con un amigo que nos transmita afecto se convierte en una necesidad básica.
En el caso de una persona de edad avanzada, la posible aparición de la temida melancolía, ya sea por la viudez o por la imposibilidad de ser cuidados por su familia, puede hacerse más llevadera con una mascota en el hogar. Disfrutar a diario de un perro o un gato le ayudará a seguir adelante de una manera mucho más optimista y saludable.
La mayoría de las personas muestran una actitud positiva a través de su relación con una mascota. Las observaciones efectuadas hasta el momento demuestran que se pueden conseguir importantes mejoras en problemas de tipo psicológico y físico gracias al apoyo de un animal doméstico.
Para la gente mayor, la convivencia con un animal puede transmitir mucha vitalidad; incluso llegan a vivir más tiempo y con mayor calidad. El hecho de tener la responsabilidad de dar de comer a su mascota, llevarlo al veterinario, cuidar su aspecto físico, etc. supone realizar más ejercicio y, por tanto, la consecuente mejora de su salud.
Existen muchas razones por las que un anciano puede sentirse triste. En la mayoría de las ocasiones, perder a su pareja y tener que afrontar la vida en soledad, le impide sentirse satisfecho. Asimismo, la disminución de actividades por estar enfermo o por no sentirse arropado por su gente, pueden afligirle mucho, una situación que ha crecido más de lo que pensamos en los últimos años.
Sin embargo, existen medios para paliar este sentimiento. La mayoría de las personas no conoce las enormes excelencias que producen las mascotas sobre ellos mismos. Un perro o un gato son los mejores compañeros para cualquiera de nosotros, pero más aún cuando se llega a la tercera edad.
Entretenimiento, relajación y equilibrio emocional son algunos de los beneficios demostrados. Incluso, varias pesquisas han evidenciado que aumentan y mejoran la vida en enfermos cardíacos. Por tanto, nada mejor que un buen y leal amigo para combatir los pesares al llegar la vejez.



2 enero 2010 









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