Los conejos son unos bellos animales, son lindos para tenerlos como mascotas, estos requieren de ciertos cuidados para que se mantengan sanos y fuertes. Un conejo en buen estado de salud se muestra activo, sensible al medio que lo rodea, se mueve libremente sin mostrar problema alguno, sin que importe el modo en que lo criaron.

 

Se alimenta en forma continua, sus deposiciones son en forma de bolita, secas y breves, no estornuda ni tose, su pelaje se muestra limpio y la piel sana libre de granos o cascaritas. Hay una serie de síntomas a los que debes prestar atención si estos se comienzan a manifestar.

Pérdida de peso, menor consumo de comida, si se le cae el pelo, deposiciones blandas o diarrea, abscesos y/o inflamaciones sobre o debajo de la piel, mamas inflamadas, dificultad para respirar, tos, estornudos, nariz sucia o pegajosa, lesiones en los genitales, cabeza inclinada, ojos llorosos.

Porque aparecen estas deficiencias.

Mal  manejo, maltrato, alimento insuficiente, instalaciones no apropiadas o deterioradas, heridas o lesiones mal tratadas, infestación por hongos, bacterias, falta de higiene, calor excesivo, falta de ventilación y de prevención, demasiado frío, mas que todo si son crías pequeñas, calor excesivo.

Tenga en cuenta que la única manera de detectar las enfermedades es prevenirlas y ser concientes que a veces se producen por deficiencias y falta de cuidado de nuestra parte.