Prevenir el Moquillo en tu perro
El Moquillo canino “enfermedad de Carré, Distemper ó enfermedad de los cojinetes duros”, es una enfermedad altamente contagiosa ocasionada por un virus de RNA que afecta principalmente a perros, coyotes, zorros, lobos crinados, mofetas, mapaches, hurones, y es probable que la mayor parte, sino es que la totalidad de los canídeos.
Es una enfermedad multisistemica con manifestaciones gastrointestinales, respiratorias, nerviosas, oculares. Su ruta natural de infección es por vía aérea, suele diseminarse por exposición a aerosoles o gotitas, el virus llega a los ganglios linfáticos donde se lleva a cabo la replicación viral, aproximadamente en una semana todos los tejidos linfáticos están infectados, durante este periodo la temperatura corporal de eleva durante 1-2 días, los los eventos posteriores dependen de la cepa viral presente y la respuesta inmunológica del paciente.
La enfermedad ocurre en perros de cualquier edad, no obstante tienen mayor riesgo los cachorros expuestos, no vacunados de 12 a 16 semanas, los signos que se presentan son conjuntivitis desde leve a mucopurulenta, tos seca que se torna con rapidez en productiva y en casos crónicos hasta bronconeumonía; la depresión y la anorexia van seguidos de vomito luego se presenta diarrea de consistencia variables, algunos perros pueden presentar Hiperqueratosis nasal y de los cojinetes plantares y estas gradualmente presentan varias complicaciones neurológicas, estas pueden variar de acuerdo al área del S.N.C. “sistema nervioso central” afectada, es posible encontrar rigidez cervical como resultado de la inflamación de los meninges y son más comunes las convulsiones , parálisis, incoordinación, marcha en círculos, tick’s, crisis de masticación.
Si nuestra mascota presentara algunos de estos signos clínicos y oscilaran entre las edades antes mencionadas, no dejes de llevar a tu mascota al medico veterinario, quien basado en una buena historia clínica, un buen examen físico y pruebas de laboratorio, llegara al diagnostico definitivo.
Los cachorros jóvenes infectados antes de cambiar a la dentición permanente, presentan daños graves del esmalte. Las lesiones oftalmológicas más obvias se han atribuido en el nervio óptico y la retina.
El diagnostico lo realizara tu medico de confianza en base a la historia clínica, los signos clínicos y prueba de laboratorio, como un hemograma, raspado conjuntal y pruebas serologicas como ELISA.
No ha sido factible encontrar en diversos estudios prueba alguna de infección humana por Moquillo, aunque aparentemente las personas pueden actuar como un vehículo de transporte pasivo entre perros.
Pronostico y prevención.
El pronostico es reservado, ya que el porcentaje de mortalidad es variable, pero es muy alto en cachorros jóvenes cuando la enfermedad es multisistemica ó neurológica progresiva.
Los cachorros adquieren inmunidad pasiva contra el virus del moquillo, de la madre, los anticuerpos están presentes en el calostro absorbido durante la lactación en la primera hora después del nacimiento. Estos desaparecen en forma gradual, pero protegen a la mayor parte de los cachorros hasta el destete. Por lo general los anticuerpos declinan por abajo de niveles de protección entre los 8 y 14 semanas de edad. Es importante conocer este evento por que mientras los anticuerpos maternos estén presentes interfieren con la respuesta a la vacunación, por lo tanto se debe vacunar a intervalos de 3 a 4 semanas entre las 6 y 16 semanas de edad.
En cachorros que se sospeche que fueron privados de calostro, cachorros huérfanos, cachorros de madres que carecieron de producción lactea se recomienda vacunar a las 4 semanas y después 2 a 4 semanas una segunda dosis. La vacunación de moquillo es prolongada, pero no necesariamente dura toda la vida por lo que se recomienda la vacunación de refuerzo anual.
El virus del moquillo canino es relativamente susceptible a los desinfectantes comunes, los detergentes, a la desecación y al calor, y es sensible a las condiciones ambientales por lo que no sobrevive mucho tiempo fuera del paciente.
Los perros infectados son la fuente principal del virus y deben de separarse de los animales sanos, y suelen eliminar el virus en las secreciones. Si los signos clínicos, sistémicos o neurológicos son progresivos, graves e incapacitantes, es justificable recomendar la eutanasia. Se recomienda al menos un periodo de 15 días de espera antes de traer otro cachorro a la misma área, previa desinfección.
Si deseas saber más de esta enfermedad pregúntale a tu médico veterinario titulado de confianza.
El moquillo no es generalmente una enfermedad vista en los cachorros de las perreras, a menos que los locales estén infectados con el virus y se produzcan casos clínicos continuamente. El gran riesgo es cuando el cachorro deja la perrera y contrae la enfermedad después del destete, cuando los cachorros son más susceptibles, entre ocho y doce semanas de edad.
La mayoría de los perros se contagian, probablemente, por inhalación de virus, ya que la ingestión como vía de contagio es difícil, debido a que el virus no resiste el ph ácido del estómago e intestino delgado.
Una vez inhalado, el virus pasa rápidamente a la sangre y, posteriormente, comienza a aparecer en las estructuras epiteliales de todo el cuerpo e incluso puede localizarse en el cerebro a los ocho-diez días del contagio. El grado de participación epitelial y nervioso varía de un animal a otro. En algunos casos es mínimo, mientras que en otros se registran graves afecciones respiratorias, gastroenteritis, conjuntivitis, hiperqueratosis, y encefalitis. Algunos perros muestran particularmente afectado un sistema, como el tracto respiratorio, con escasos signos de actividad en otros puntos. Así, el cuadro clínico de esta enfermedad aparece con una amplia variación de formas de un animal a otro. La variación obedece probablemente a las localizaciones elegidas por el virus, a la etapa de la enfermedad en la que el animal es examinado y la sensibilidad propia de cada perro en particular.
Los síntomas producidos por la enfermedad son muy variables y se podrían clasificar en tres grupos principales:
- Aquellos perros que muestran signos mínimos, los cuales no pueden atribuirse con certeza al moquillo. Puede haber fiebre baja y los cachorros pueden recuperarse sin exhibir signos generalizados de la infección.
- Infección generalizada. Debido a la capacidad del virus para multiplicarse en una gran variedad de células de un gran número de órganos, pueden aparecer muy distintos síntomas clínicos. Los primeros signos son corrientemente flujo nasal y conjuntival, tos intermitente y vómitos; a medida que avanza el proceso es frecuente la presencia de diarrea cuyas heces pueden contener pequeñas estrías de sangre. En esta etapa es frecuente una respuesta febril. En los casos progresivos el flujo nasal se torna purulento que puede acompañarse con accesos de tos que se presentas con más facilidad al excitarse o hacer ejercicio.
Algunos perros sufren neumonía, por lo general asociada a infecciones bacterianas secundarias.
- Cuadro nervioso: una de las peculiaridades del moquillo es la producción de signos nerviosos que generalmente aparecen a partir de generalizados. la clase e intensidad de los signos nerviosos varían de un animal a otro dependiendo en cierta medida de la región del encéfalo y médula espinal afectada.
Para finalizar, diremos que al igual que en todas las infecciones víricas no existe ninguna terapéutica ni tratamiento específico sino sintomático. Los antibióticos ayudan a controlar las infecciones secundarias, pero carecen de acción sobre el virus propiamente dicho.
Por ser el moquillo enfermedad de animales jóvenes, es de importancia vital, realizar la vacunación lo antes posible de la vida del perro.



12 marzo 2009 








Por favor alquien contesteme estoy muy preocupada-
Alguien sabe que posibilidades tiene de pillar el moquillo? Existe algún riesgo que sea fácilmente evitable?
Muchas gracias!
Mi comentario va dirigido a Magdalena:
leyendo tu solicitud, he querido ponerme a tu disposición, he estudiado Etología y puedo recomendarte algunas cosas puntuales para tu Clínica.
Contáctame a través mi sitio web en el Formulario de Contacto, estaré encantada de colaborar contigo y felicito tu interés como veterinaria en éste tipo de conocimiento.
Un abrazo,
Elízabeth Manjarrés
ElArteDeGanar.com