La tortuga como cualquier mascota que viva en tu hogar debe pasar por un buen control sanitario que le debe realizar el especialista para eliminar parásitos que le pueden acarrear otro tipo de enfermedades.

Cualquier anomalía que detectes en tu tortuga se la debes comentar al especialista para que determine adecuadamente el tipo de padecimiento que afecta a nuestra mascota y el tratamiento que debe recibir.

No existe un antiparásito ideal que actúe sobre todos los parásitos, tanto internos como externos. La combinación de un antiparásito contra protozoarios más un antiparásito contra cestodes o una droga con acción sobre nematodos es la combinación más eficaz para acabar con estos indeseables inquilinos que perjudican a tu tortuga.

Parásitos externos

En el caso de parásitos externos como los ectoparásitos, habrá que prestar atención a la presencia de garrapatas. Éstas se localizan en las zonas de piel más fina, sobre los miembros, cuello, cabeza y alrededores de la cloaca. También se pueden fijar sobre el caparazón.

Para erradicarlas se utilizan baños con insecticidas fosforatos. Tienes que tener cuidado y vigilar a tu tortuga, ya que la ingestión accidental puede provocar una intoxicación.

Es muy importante que lo realice un profesional veterinario y por ningún motivo el dueño de la mascota. La frecuencia dependerá del tipo de parásito y el grado de lesión que cause. Si no existe la posibilidad de reinfestación por contacto con animales, se debe desparasitar al menos una vez al año y, en caso de contacto con otros animales, cada cuatro meses.