El Bull Terrier miniatura
Esta raza siendo pequeño de tamaño, posee una fuerza y un valor excepcional, se utiliza por lo tanto como perro de guardería, ya que no presenta peligros de ninguna clase , tambien es un ejemplar que está alerta incluso cuando duerme y que es capaz de realizar cualquier sacrificio con tal de serle útil a su amo. Excelente también para la caza de ratones y de animales dañinos, se adapta mal a convivir con otros perros.
El Bull terrier miniatura tiene el mismo estándar que su pariente de mayor tamaño, con la única diferencia, en la alzada a la cruz que nunca debe superar en el macho los 35,5 cm. El tamaño más reducido no hace sino acentuar todavía más la impresión de fuerza, solidez y compacidad.
Vivamente amistoso, le gusta estar protegiendo a su familia y territorio por lo que a veces se convierte en algo difícil tenerlo. A la hora de salir no debe hacerse sin supervisión alrededor de los niños pequeños.
El Bull Terrier Miniatura puede ser difícil entrenar si lo realiza alguien inexperto. Pueden ser naturalmente voluntariosos y dominantes a la vez. Su entrenador siempre debe de mantener una acción firme, consistente y aparte de eso poder dominar al perro para poder impedir los problemas. Se recomiendan clases de obediencia a una edad temprana para hacer el entrenamiento un poco más fácil en el futuro, ya que son un poco tercos y obstinados.
Es un perro que se mantiene bastante activo y es mejor tenerlo por lo menos con un cercado pequeño. Adora los paseos diarios que sean largos. Siempre se mantiene cerca de su amo y le gusta caminar y trotar al lado de el. Esta raza siempre debe tener por lo menos una hora de ejercicio por día para mantenerse saludable y activo e impedir el desarrollo de una personalidad que termine en destrucción.
Cuidados especiales:
Alimentaciòn. Las necesidades alimenticias para el Bull terrier miniatura, en el ejemplar adulto y en condiciones de inactividad, están comprendidas entre las 680 y las 710 Kcal. diarias. Para los ejemplares con una gran actividad física consistente en largos paseos y en carreras que con frecuencia son estimuladas por sus propietarios, la aportación en Kcal. diarias debe incrementarse.
Enfermedades. Se presenta a menudo en los ejemplares que han llegado a la madurez, un exceso de calorías que va acompañado de un insuficiente y desproporcionado ejercicio físico , estos ejemplares, ahora perezosos, continúan siendo alimentados como si aún desarrollaran una gran actividad. Esto, naturalmente, conduce a la obesidad con los consiguientes problemas articulares, discopatías, artritis, insuficiencia cardíaca y hepática, predisposición a la diabetes.



12 octubre 2010 












los bull terrier son perros recomendados para niños