Las ardillas son hermosos animales, se consideran grandes trepadoras, suben por las ramas mas finas sin moverlas buscando sus alimentos, entre los preferidos se cuentan: nueces, avellanas, y toda clase de frutos secos. Después los almacena en su madriguera, donde pasan los días fríos del invierno.

La ardilla es un animal que fácilmente se puede domesticar, sobretodo si se le comienza a dar comida. Muchas veces se le deja comida en la ventana o en un lugar determinado y ellas vienen a comer, así poco a poco se van quedando en la casa hasta pasar a ser una mascota. Pero también se puede domesticar trayéndola a la casa y proporcionándole todo lo que necesita, y ofreciéndole cariño, al poco tiempo pasa a formar parte de la familia.

Tener una ardilla como mascota es posible. Las ardillas son roedores y amantes de la vida silvestre. Aunque por lo general son poco cariñosas, son muy graciosas y ello hace que algunas personas las quieran como mascota. Son animales omnívoros que pueden comer una gran variedad de alimentos.

La clase de ardilla más común es la “Ardilla de Corea”. Son muy rápidas y capaces de escabullirse de cualquier situación. Se recomienda tenerlas en una jaula amplia y para cogerlas lo ideal es ponerse guantes para evitar cualquier mordisco.

Si lo que quieres es tener un par de ardillas para que se reproduzcan, lo mejor que puedes hacer es esperar a que tengan un año, pues pasado ese periodo de tiempo ya son activas sexualmente aunque el periodo reproductivo se lleva a cabo única y exclusivamente durante la primavera.

Si quieres que se convierta en una máscota cariñosa tendrás que ganarte su cariño desde el primer momento. Lo más recomendable es que empiece a estar contigo cuando tenga menos de un mes de vida, ya se que habituara mas fácil a ti.