Vacunas para perros

Las vacunas esenciales para todo perro son las de moquillo, adenovirus (hepatitis infecciosa), parvovirus y rabia. El cachorro las recibe en una serie que empieza entre las 6 y 8 semanas de edad y se repite cada 2 a 4 semanas hasta una dosis final a las 16 semanas o más, siguiendo las guías internacionales WSAVA y AAHA. Después viene un refuerzo dentro del año siguiente y, en la edad adulta, refuerzos periódicos definidos por el veterinario.
Las vacunas esenciales: qué protege cada una
Las guías de vacunación de la WSAVA (Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales) y de la AAHA (Asociación Americana de Hospitales de Animales) clasifican estas vacunas como esenciales (core): las recomiendan para todos los perros, sin importar su estilo de vida. Funcionan estimulando el sistema inmune para que produzca anticuerpos; cuando muchos perros de una comunidad están vacunados, además, se reduce la circulación de los patógenos y todos están más protegidos.
Moquillo canino
El moquillo es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta las vías respiratorias, el sistema digestivo y el sistema nervioso. Es especialmente peligrosa en cachorros y en perros con defensas bajas, y puede dejar secuelas neurológicas permanentes. Es una de las vacunas más importantes del calendario. Puedes ampliar información en nuestra guía sobre el moquillo canino.
Parvovirus
El parvovirus causa gastroenteritis severa con vómitos, diarrea (a menudo con sangre) y deshidratación rápida. Es potencialmente mortal, sobre todo en cachorros no vacunados, y se transmite por contacto con heces u objetos contaminados. Es muy resistente en el ambiente, por eso la serie de vacunación del cachorro le da tanta prioridad.
Hepatitis infecciosa (adenovirus)
Causada por el adenovirus canino, ataca principalmente el hígado y otros órganos. Las vacunas actuales usan el adenovirus tipo 2, que además protege contra la tos asociada al adenovirus. Es una enfermedad menos frecuente hoy gracias a la vacunación, pero sigue siendo parte del grupo esencial.
Rabia
La rabia es una enfermedad viral del sistema nervioso que se transmite principalmente por la mordedura de un animal infectado. Es casi siempre mortal una vez que aparecen los síntomas, y puede transmitirse a los humanos (es una zoonosis). Por eso la vacunación antirrábica es obligatoria por ley en la mayoría de los países y un requisito para viajes internacionales con mascotas.
Leptospirosis: no esencial, pero muy recomendada
La leptospirosis es una enfermedad bacteriana que afecta riñones e hígado y también es zoonótica: puede transmitirse a las personas. Es especialmente relevante para perros que salen al campo, pasean en parques o tienen contacto con agua estancada o fauna silvestre. Según la AAHA, la serie inicial son dos dosis separadas por 2 a 4 semanas, empezando a las 12 semanas de edad, con refuerzos anuales. Pregunta a tu veterinario si tu perro es candidato.
Calendario de vacunación del cachorro
Los cachorros nacen con defensas temporales que les pasa la madre (anticuerpos maternos), pero esas defensas se desvanecen a ritmos distintos en cada cachorro y, mientras están presentes, pueden bloquear las vacunas. Por eso el cachorro no recibe una sola dosis: recibe una serie de dosis repetidas cada 2 a 4 semanas, de modo que cuando los anticuerpos maternos bajen, la vacuna logre activar su propio sistema inmune. Este es el esquema orientativo que se deriva de las guías WSAVA 2024 y AAHA:
| Edad | Vacunas |
|---|---|
| 6–8 semanas | Primera dosis de la vacuna combinada (moquillo + adenovirus + parvovirus) |
| 10–12 semanas | Segunda dosis de la combinada; primera dosis de leptospirosis (desde las 12 semanas, si el veterinario la indica) |
| 14–16 semanas o más | Dosis final de la combinada — no antes de las 16 semanas (WSAVA 2024); vacuna de la rabia según la normativa local |
| Dentro del año siguiente | Refuerzo de la serie inicial (la WSAVA 2024 recomienda esta revacunación a las 26 semanas o más) |
Este esquema es orientativo. Tu veterinario define el calendario exacto según la edad de tu cachorro, su estado de salud, el riesgo epidemiológico de tu zona y la normativa local. En algunos países se usan esquemas regionales que empiezan incluso antes (por ejemplo, una primera dosis de parvovirus a los 45 días); son prácticas locales válidas, pero el calendario final siempre lo personaliza el veterinario.
Un dato útil: la socialización temprana es clave para el desarrollo del cachorro y las guías WSAVA indican que puede empezar antes de completar la serie, siempre en condiciones controladas: contacto solo con cachorros sanos y perros adultos completamente vacunados, y evitando ambientes potencialmente contaminados. Lee más sobre socialización y entrenamiento para cachorros y sobre cómo cuidar a un cachorro.
Vacunas no esenciales: según el estilo de vida
Las vacunas no esenciales se aplican solo si el riesgo del perro lo justifica. Tu veterinario las evalúa según dónde vives y cómo es la vida de tu perro:
- Tos de las perreras (Bordetella + parainfluenza): indicada si tu perro va a guarderías, residencias caninas, parques concurridos o clases de adiestramiento.
- Enfermedad de Lyme: para perros expuestos a garrapatas en zonas donde la enfermedad está presente.
- Influenza canina: en zonas con brotes o para perros con mucho contacto social.
Ningún perro necesita todas las vacunas no esenciales: poner solo las necesarias es tan importante como no saltarse las esenciales.
Refuerzos en el perro adulto
La vacunación no termina con la serie del cachorro. Según la AAHA, después de la serie inicial corresponde una dosis dentro del año siguiente; a partir de ahí, las vacunas esenciales (moquillo, adenovirus, parvovirus) se refuerzan en intervalos de 3 años, la leptospirosis anualmente y la rabia según la ley local. Las vacunas modernas de virus vivos modificados generan una inmunidad sólida y duradera, por eso no es necesario revacunar cada año con todo. Mantén un registro con las fechas de cada vacuna y revisa el calendario en la visita anual al veterinario.
Antes de vacunar: desparasitación y revisión
Las vacunas funcionan mejor en un animal sano. El veterinario suele desparasitar al cachorro antes de vacunarlo y hace una revisión general en cada cita: una buena respuesta inmune exige que el perro esté en buen estado. Lleva a la consulta cualquier registro previo (del criadero o refugio) para no repetir ni saltar dosis. Tienes una guía paso a paso en cómo desparasitar a un perro.
Reacciones adversas: lo normal y las señales de alarma
La mayoría de los perros tolera bien las vacunas. Estas son las reacciones leves y frecuentes, que suelen desaparecer en uno o dos días:
- Decaimiento o somnolencia leve
- Fiebre baja
- Hinchazón leve o dolor en el punto de inyección
- Ligera disminución del apetito
Son señales de alarma que exigen llamar al veterinario de inmediato: urticaria o ronchas, hinchazón importante (especialmente en la cara), vómitos repetidos, dificultad para respirar o colapso. Una reacción alérgica grave es rara, pero cuando ocurre necesita atención veterinaria urgente. Si notas cualquier reacción que te preocupe, consulta sin esperar: cuándo debes llevar tu perro al veterinario.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad se empieza a vacunar un cachorro?
Entre las 6 y 8 semanas de edad, con la primera dosis de la vacuna combinada (moquillo, adenovirus y parvovirus). Empezar antes no sirve de mucho porque los anticuerpos maternos aún pueden bloquear la vacuna.
¿Por qué el cachorro necesita varias dosis y no una sola?
Porque los anticuerpos que le pasó la madre se desvanecen a un ritmo distinto en cada cachorro y pueden interferir con las primeras dosis. La serie se repite cada 2 a 4 semanas hasta una dosis final a las 16 semanas o más para garantizar que al menos una dosis active su propia inmunidad.
¿La vacuna contra la rabia es obligatoria?
En la mayoría de los países, sí: es un requisito legal y también se exige para viajar con tu perro o inscribirlo en eventos caninos. La edad de aplicación depende de la normativa local y de la ficha técnica de la vacuna.
¿Qué pasa si se atrasa una dosis?
No suele ser necesario empezar la serie desde cero: el veterinario retoma el calendario donde quedó y ajusta las dosis pendientes. Lo importante es no dejar pasar el atraso sin consultar.
¿Puedo vacunar a mi perro en casa?
No es recomendable. Las vacunas deben conservar la cadena de frío, aplicarse con la técnica correcta y quedar registradas; además, la vacuna de la rabia solo es válida legalmente si la aplica un veterinario. La consulta también sirve para la revisión general del perro.
¿Las vacunas protegen de por vida?
No. La inmunidad que generan las vacunas esenciales es sólida y duradera, pero se refuerza periódicamente (cada 3 años para el grupo esencial, cada año para leptospirosis y según la ley para la rabia) para mantener la protección.
¿Las vacunas tienen efectos secundarios?
Los más comunes son leves y pasajeros: decaimiento, fiebre baja e hinchazón en el punto de inyección. Las reacciones alérgicas graves son raras; si aparecen urticaria, vómitos o dificultad para respirar, acude al veterinario de inmediato.
En resumen
Vacunar a tu perro es la medida preventiva más efectiva de la medicina veterinaria: lo protege de enfermedades graves y potencialmente mortales, protege a tu familia de zoonosis como la rabia y la leptospirosis, y en muchos casos es una obligación legal. Sigue el calendario que defina tu veterinario, mantén el registro al día y ante cualquier duda sobre reacciones o plazos, consulta siempre al profesional.




Deja una respuesta