Síndrome de Wobbler en los Perros
Síndrome de Wobbler en los Perros – Este síndrome es una anormalidad que afecta la columna vertebral de la mascota. Se le conoce científicamente como espondilomielopatía cervical caudal (EMCC), ya que es una enfermedad que involucra las vertebras cervicales y los discos intervertebrales, produciendo una compresión secundaria de la médula espinal.
Síndrome de Wobbler en los Perros: Una enfermedad de la columna vertebral
El Síndrome de Wobbler en los Perros se conoce generalmente como un síndrome compresivo causado por una degeneración de la columna vertebral. Esta enfermedad afecta mayormente a razas grandes como Dobermans, Dálmata, Pinscher; y a razas gigantes como el Gran Danés o el Mastiff.
Síndrome de Wobbler en razas pequeñas
Síndrome de Wobbler en los Perros también se ha observado en perros de raza pequeña, como el Yorkshire Terrier o el Chihuahua. Además, se ha notado que este síndrome tiene una mayor incidencia en machos que en hembras, lo que sugiere una posible componente genética, aunque hasta ahora no se ha establecido un patrón hereditario claro.
Síndrome de Wobbler: Causas y Tratamiento
Síndrome de Wobbler en los Perros no tiene un patrón hereditario definido, pero se cree que factores como la genética, el sobrepeso y ciertos traumatismos pueden influir en su desarrollo. El tratamiento para el Síndrome de Wobbler es generalmente quirúrgico y consiste en la estabilización de la columna vertebral. Este tratamiento requiere un gran esfuerzo de rehabilitación post-quirúrgica, pero puede ayudar significativamente a mejorar la calidad de vida de la mascota.
Los veterinarios pueden prescribir reposo en una jaula y actividades restringidas durante un período de 4 a 6 semanas, además de medicamentos antiinflamatorios y analgésicos para controlar el dolor y reducir la inflamación. En algunos casos, se puede recomendar terapia física para ayudar a la recuperación.
Diagnóstico del Síndrome de Wobbler
El diagnóstico del Síndrome de Wobbler en los perros generalmente incluye una combinación de exámenes físicos, pruebas de imageneología y análisis clínicos. Algunas de las pruebas más comunes son:
- Radiografías: Para visualizar la estructura ósea y detectar posibles malformaciones o daños en las vértebras cervicales.
- Resonancia Magnética (MRI): Para obtener imágenes detalladas de la médula espinal y detectar compresión o daño en el área.
- Computed Tomography (CT): Una prueba de imaging avanzada que puede ayudar a identificar lesiones en la columna vertebral.
- Examen físico: El veterinario puede realizar un examen neurológico para evaluar la movilidad y el reflejo de la mascota.
Prevención del Síndrome de Wobbler
Aunque no hay una forma definitiva de prevenir el Síndrome de Wobbler, algunos factores pueden reducir el riesgo de desarrollar esta enfermedad:
- Mantener un peso saludable: El sobrepeso puede ejercer presión adicional en la columna vertebral, aumentando el riesgo de lesiones.
- Evitar lesiones: Es importante proteger a los perros de situaciones que puedan causar trauma en la cabeza o el cuello.
- Hacer ejercicio regular: El ejercicio moderado puede ayudar a fortalecer los músculos que sostienen la columna vertebral.
- Consulta veterinaria regular: Es importante realizar chequeos veterinarios periódicos para detectar cualquier anormalidad temprana en la columna vertebral.
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